Ubicada en la histórica ciudad de Sagunto, la judería es uno de los rincones más fascinantes para quienes desean sumergirse en la riqueza cultural y patrimonial de esta localidad valenciana. Durante siglos, esta comunidad judía dejó su huella en la arquitectura, la economía y la historia de la región, convirtiéndose en una de las más importantes del Reino de Valencia.
Desde los primeros indicios de presencia judía en época romana hasta su posterior expulsión en 1492, la historia de la judería de Sagunto es un testimonio vivo de la diversidad cultural que caracterizó la Península Ibérica en la Edad Media. Aún hoy, quienes recorren sus estrechas calles empedradas pueden descubrir vestigios de su pasado como el Portalet de la Judería, antiguos baños rituales y el cementerio judío.
Orígenes de la comunidad judía en Sagunto
Los primeros indicios de la presencia judía en Sagunto se remontan a la época romana. En el Museo del Castillo se conservan láminas de plomo del siglo I o II con inscripciones en hebreo que mencionan el nombre de Dios (Iao). Los expertos consideran que estos restos podrían estar relacionados con los judíos que llegaron a la Península huyendo de la destrucción del Segundo Templo de Jerusalén en el año 70 d.C.
Posteriormente, durante la dominación musulmana, la comunidad judía de Sagunto siguió creciendo y consolidándose. En el Llibre del Repartiment de Jaime I, donde se documentaban las tierras concedidas tras la conquista cristiana, la judería de Sagunto aparece mencionada expresamente, lo que confirma su existencia desde esta época.
La judería en la Edad Media
Tras la reconquista cristiana en el siglo XIII, la comunidad judía de Sagunto experimentó un periodo de crecimiento y prosperidad. El monarca Jaime I concedió a los judíos ciertas tierras y propiedades, lo que favoreció la llegada de nuevas familias sefardíes procedentes de diferentes regiones de la Corona de Aragón.
Algunos judíos llegaron a desempeñar cargos de gran relevancia, como el de baile, que consistía en administrar los bienes de titularidad real. También destacaron en la medicina y en la orfebrería, siendo reconocidos en toda la región por su destreza en el trabajo de la plata.
En 1321, durante el reinado de Jaime II, los judíos de Sagunto obtuvieron permiso real para construir un muro que protegiera su barrio. Esta estructura tenía como objetivo garantizar la seguridad de la comunidad, que en muchas ocasiones se veía amenazada por los conflictos sociales y religiosos de la época.
Decadencia y expulsión de la comunidad judía
A pesar de este periodo de bonanza, la judería de Sagunto comenzó a sufrir ataques en el siglo XIV. En 1348, durante la Guerra de la Unión, la comunidad fue asaltada y saqueada por tropas que se oponían al rey Pedro el Ceremonioso. Años más tarde, en 1391, tras los brutales pogromos que asolaron varias ciudades de la Corona de Aragón, muchos judíos de Valencia huyeron a Sagunto en busca de refugio. Durante un año, la comunidad tuvo que resguardarse en el castillo mientras la situación se estabilizaba.
Pese a estos episodios de violencia, la judería logró reconstruirse y seguir adelante hasta el año 1492, cuando los Reyes Católicos decretaron la expulsión de los judíos de España. En aquel momento, la comunidad judía representaba casi un tercio de la población de Sagunto, lo que supuso un golpe devastador para la economía local. Muchos de ellos embarcaron rumbo a Nápoles y Pisa desde el puerto de Sagunto, mientras que algunos optaron por convertirse al cristianismo para poder permanecer en la ciudad.
Qué ver en la judería de Sagunto hoy
A día de hoy, la judería de Sagunto ha conservado en gran medida su trazado original, lo que permite a los visitantes recorrer sus calles estrechas y empedradas como si viajaran en el tiempo a la Edad Media. Algunos de los puntos de mayor interés son:
- Portalet de la Judería: también llamado Puerta de la Sangre, es el acceso principal al antiguo barrio judío. Se trata de un arco de medio punto que data de 1321 y que formaba parte de la muralla que protegía la comunidad.
- Casa de los Berenguer: esta edificación histórica sirvió durante la Edad Media como residencia del clavario de la aljama, el encargado de la economía del grupo judío.
- La sinagoga: aunque actualmente no se conserva, estaba ubicada junto a la Casa de los Berenguer y se cree que su estructura original se asentaba sobre un antiguo templo romano dedicado a Diana.
- El mikvé: uno de los baños rituales judíos mejor conservados de toda España. Se encuentra bajo lo que fue la sinagoga y cuenta con escaleras de acceso y un sistema de llenado de agua intacto.
- La necrópolis judía: situada en la ladera del castillo, es una de las más importantes del país. Sus tumbas datan de los siglos XIV y XV y muestran distintos tipos de enterramiento, como hipogeos y fosas excavadas en la roca.
Importancia histórica y legado
La judería de Sagunto no solo fue la más grande del Reino de Valencia, sino que también es una de las mejor conservadas de toda España. Su legado es un testimonio invaluable del papel que jugaron los judíos en la historia de la Península Ibérica, desde su llegada en tiempos romanos hasta su expulsión en el siglo XV.
Aún hoy, los restos arqueológicos y la estructura urbana de la judería permiten comprender la vida cotidiana de esta comunidad en la Edad Media, haciendo que Sagunto siga siendo un lugar imprescindible para conocer la historia del pueblo sefardí en España.